Acero Porcelanizado
   

A través de los años, el ser humano, artistas, inventores, fabricantes y científicos, ha buscado siempre el mejor material por sus cualidades estéticas y funcionales para poder llevar a cabo sus creaciones, obras de arte o invenciones.

Esmaltados Alfher S.A. de C.V. ofrece en El Acero Porcelanizado las cualidades estéticas de la cerámica y las cualidades funcionales del acero.

El génesis del Acero Porcelanizado va mas allá del año 2500 A.C.. Ya los Egipcios vaciaban elementos cerámicos sobre metal con propósitos de ornato. Más tarde, los Griegos mejoraron la técnica aplicándole suficiente calor como para fundir el metal con el vidrio.

Con la expansión del imperio romano, esta tecnología se difundió por toda Europa donde numerosas muestras de los objetos (brazaletes, collares, máscaras, etc.) han sido encontradas. Hoy en día, en los museos, podemos contemplar especimenes que mantienen su belleza y color después de sobrevivir por varios siglos, con esto, nos damos cuenta claramente de la durabilidad de este noble material.

 

 

 
A finales del siglo 19 y principios del siglo 20 se empezó a aplicar industrialmente en utensilios de cocina y de baño. Como materiales de construcción, encontramos ejemplos de gasolineras y algunas casas que se fabricaron en los Estados Unidos por allá en las décadas de los años 30 y 40.

El Acero Porcelanizado, es un acabado rico en historia y tradición, es un producto de extracción natural, hecho con materias primas inorgánicas, que no daña la ecología. Resiste la abrasión, la corrosión, los ácidos y álcalis, no permite el crecimiento de bacteria, su color permanece por décadas, no es tóxico, no tiene olor y no se quema.

También conocido como Acero con Esmalte Vítreo o Porcelanizado, comienza como una mezcla de minerales fundidos de la misma manera que el vidrio. Durante este proceso, la mezcla fundida al rojo vivo es vaciada a través de rodillos enfriados por agua y después quebrado en pequeños fragmentos conocidos como fritas. Esta frita es molida y aplicada al metal mediante aplicación en polvo o líquida para luego ser horneada a temperaturas superiores a los 800 grados.

Con esta temperatura, la frita se derrite y se funde con el metal para crear un compuesto nuevo e inseparable que se distingue de un simple acabado. Las superiores cualidades del acero porcelanizado, lo hacen una superficie ideal para una variedad de aplicaciones, incluyendo las mamparas para baño, estufas, refrigeradores, asadores, paredes de ascensores, muros en quirófanos, letreros y señalamientos, tableros para escritura (pizarrones), plafones, techos, paredes falsas, recubrimiento de muros y columnas. Etc. La lista de aplicaciones está solo limitada por la imaginación de los diseñadores.